Hazrat Inayat : The Mysticism of Sound pt I (Spanish version)

Hazrat Inayat: El Misticismo del Sonido, parte I 

Con esta publicación comenzamos una serie de conferencias muy profunda y sutiles de Pir-o-Murshid Inayat Khan sobre el misticismo del sonido y la vibración. 

La Vida Absoluta, de la que ha surgido todo lo que se siente, se ve y se percibe, y en la que todo vuelve a fusionarse con el tiempo, es una vida silenciosa, inmóvil y eterna que entre los sufíes se denomina Zat. Cada movimiento que surge de esta vida silenciosa es una vibración y un creador de vibraciones. Dentro de una vibración se crean muchas vibraciones; así como el movimiento provoca movimiento, la vida silenciosa se activa en una parte determinada y crea cada momento más y más actividad, perdiendo así la paz de la vida silenciosa original. Es el grado de actividad de estas vibraciones lo que explica los diversos planos de existencia. Imaginamos que estos planos difieren entre sí, pero en realidad no pueden separarse completamente unos de otros. La actividad de las vibraciones los hace más densos, y así nace la tierra de los cielos. 

Los reinos mineral, vegetal, animal y humano son cambios graduales de vibraciones, y las vibraciones de cada plano difieren entre sí en su peso, amplitud, longitud, color, efecto, sonido y ritmo. El hombre no solo está formado por vibraciones, sino que vive y se mueve en ellas; le rodean como el agua rodea al pez, y las contiene en su interior como el tanque contiene el agua. Sus diferentes estados de ánimo, inclinaciones, asuntos, éxitos y fracasos, y todas las condiciones de la vida dependen de una cierta actividad de vibraciones, ya sean pensamientos, emociones o sentimientos. Es la dirección de la actividad de las vibraciones lo que explica la variedad de cosas y seres. Esta actividad vibratoria es la base de la sensación y la fuente de todo placer y dolor; su cese es lo contrario de la sensación. Todas las sensaciones son causadas por un cierto grado de actividad de vibración. 

Hay dos aspectos de las vibraciones, finas y gruesas, ambas con diversos grados; algunas son percibidas por el alma, otras por la mente y otras por los ojos. Lo que percibe el alma son las vibraciones de los sentimientos; lo que concibe la mente son las vibraciones de los pensamientos; lo que ven los ojos son las vibraciones solidificadas provenientes de su estado etéreo y convertidas en átomos que aparecen en el mundo físico, constituyendo los elementos éter, aire, fuego, agua y tierra. Las vibraciones más finas son imperceptibles incluso para el alma. El alma misma está formada por estas vibraciones; es la actividad de estas vibraciones la que la hace consciente. 

La creación comienza con la actividad de la conciencia, que puede denominarse vibración, y toda vibración que parte de su fuente original es igual, difiriendo solo en su tono y ritmo, causados por un mayor o menor grado de fuerza detrás de ella. En el plano del sonido, la vibración provoca diversidad de tonos, y en el mundo de los átomos, diversidad de colores. Es al agruparse cuando las vibraciones se vuelven audibles, pero a cada paso hacia la superficie se multiplican y, a medida que avanzan, se materializan. El sonido da a la conciencia una prueba de su existencia, aunque en realidad es la parte activa de la propia conciencia la que se convierte en sonido. El conocedor, por así decirlo, se da a conocer a sí mismo, es decir, la conciencia es testigo de su propia voz. Así es como el sonido atrae al hombre. Todas las cosas que se derivan y se forman a partir de vibraciones tienen un sonido oculto en su interior, como el fuego está oculto en el pedernal; y cada átomo del universo confiesa con su tono: “Mi único origen es el sonido”. Si se golpea cualquier cuerpo sonoro sólido o hueco, este responderá: “Yo soy sonido”. 

El sonido tiene su nacimiento, su muerte, su sexo, su forma, su planeta, su dios, su color, su infancia, su juventud y su vejez; pero ese volumen de sonido que se encuentra en la esfera abstracta, más allá de la esfera de lo concreto, es el origen y la base de todo sonido. 

Tanto el sonido como el color ejercen su efecto sobre el alma humana según la ley de la armonía; el color atrae a un alma refinada, y el sonido a un alma aún más refinada. El tono tiene un efecto cálido o frío, según su elemento, ya que todos los elementos están compuestos por diferentes grados de vibraciones. Por lo tanto, el sonido puede producir un efecto agradable o desagradable en la mente y el cuerpo del hombre, y tiene su efecto curativo en ausencia de hierbas y medicamentos, que también tienen su origen en las vibraciones. 

Continuará… 

Traducción: Abdel Kabir Mauricio Navarro J. 


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One Reply to “Hazrat Inayat : The Mysticism of Sound pt I (Spanish version)”

  1. Murad

    “Wie antwoordt voordat hij geluisterd heeft, het is hem tot dwaasheid en schande.” — Spreuken 18:13

    Wat mij in dit eerste deel vooral treft, is waar Pir-o-Murshid Hazrat Inayat Khan begint: bij stilte.

    Uit het stille Absolute Leven — Zat — ontstaat beweging, en iedere beweging is vibratie.

    Later schrijft Pir-o-Murshid Hazrat Inayat Khan:

    “la conciencia es testigo de su propia voz.”

    Het bewustzijn wordt getuige van zijn eigen stem.

    Mullah keek naar zijn aantekeningen.

    Continua…
    Continuará…
    To be continued…

    Hij zuchtte.

    “Eerst Italiaans, toen Spaans, dan weer Engels.”

    Hij pakte zijn woordenboek.

    Toen legde hij het weer neer.

    “Misschien moet ik vóór het vertalen eerst leren luisteren.”

    Continuará…

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