Hazrat Inayat: El misticismo del sonido, parte II
Hazrat Inayat Khan continúa con su explicación del papel de la vibración en la manifestación. La primera entrada de la serie se encuentra aquí.
Dado que la manifestación está formada por vibraciones, los planetas son la manifestación primordial, y cada planeta tiene su tono especial; por lo tanto, cada nota representa un planeta. Cada individuo, por lo tanto, tiene una nota que le es propia, acorde con su planeta natal; por esta razón, un determinado tono atrae a una persona concreta según el grado de su evolución. Cada elemento tiene un sonido que le es propio; en el elemento más sutil, el círculo del sonido se expande, y en el más denso, se estrecha. Por lo tanto, es nítido en el primero e indistinto en el segundo.
La tierra presenta diversos aspectos de belleza, así como de variedad en su sonido. Su tono se encuentra en la superficie, su forma es similar a una media luna y su color es el amarillo. El sonido de la tierra es tenue y sordo, y produce una emoción, actividad y movimiento en el cuerpo. Todos los instrumentos de cuerda y tripa, así como los de percusión, como el tambor, los platillos, etc., representan el sonido de la tierra.
El sonido del agua es profundo, su forma es serpentina, su color es verde, y se percibe mejor en el rugido del mar. El sonido del agua que corre, de los arroyos de montaña, el chisporroteo y el repiqueteo de la lluvia, el sonido del agua que fluye de una jarra a un frasco, de un tubo a una tina, de una botella a un vaso, todos tienen un efecto suave y vivaz, y tienden a despertar la imaginación, la fantasía, el sueño, el afecto y la emoción. El instrumento llamado jalatarang es un conjunto de cuencos de porcelana o vasos de diferentes tamaños, llenos de agua en proporción a la escala deseada; más agua baja el tono, y menos lo eleva. Estos instrumentos tienen un efecto conmovedor sobre las emociones del corazón.
El sonido del fuego es agudo, su forma es rizada y su color es el rojo. Se oye en la caída del rayo y en una erupción volcánica, en el sonido del fuego cuando arde, en el ruido de petardos, cohetes, rifles, pistolas y cañones. Todos ellos tienden a provocar miedo.
El sonido del aire es oscilante, su forma es en zigzag y su color es el azul. Su voz se oye en las tormentas, cuando sopla el viento, y en el susurro de la brisa matutina. Su efecto es rompedor, arrollador y penetrante. El sonido del aire encuentra su expresión en todos los instrumentos de viento fabricados en madera, latón y bambú; tiende a encender el fuego del corazón, tal y como escribe Rumi en su Masnavi sobre la flauta. En el arte indio, a Krishna siempre se le representa con una flauta. El sonido del aire domina todos los demás sonidos, pues está vivo, y en todos los aspectos su influencia produce éxtasis.
El sonido del éter es autónomo y contiene todas las formas y colores. Es la base de todos los sonidos y constituye el matiz de fondo que es continuo. Su instrumento es el cuerpo humano, ya que a través de él puede hacerse audible; aunque lo impregna todo, pasa desapercibido. Se manifiesta al hombre a medida que este purifica su cuerpo de las propiedades materiales. El cuerpo puede convertirse en su instrumento adecuado cuando se abre el espacio interior, cuando todos los conductos y venas que lo componen están libres. Entonces, el sonido que existe externamente en el espacio se manifiesta también en el interior. El éxtasis, la iluminación, la tranquilidad, la intrepidez, el deleite, la alegría y la revelación son los efectos de este sonido. A algunos se les manifiesta por sí mismo; a otros, cuando se encuentran en un estado negativo provocado por la debilidad del cuerpo o la mente; para ninguno de ellos supone un beneficio, sino que, por el contrario, les lleva a volverse anormales. Este sonido solo eleva a quienes se abren a él mediante las prácticas sagradas conocidas por los místicos.
El sonido mezclado de la tierra y el agua tiene ternura y delicadeza. El sonido de la tierra y el fuego produce aspereza. El sonido de la tierra y el aire tiene fuerza y poder. El sonido del agua y el fuego tiene un efecto vivificante y estimulante. El sonido del agua con el éter tiene un efecto calmante y reconfortante. El sonido del fuego y el aire tiene un efecto aterrador y temible. El sonido del fuego con el éter tiene un efecto liberador y rompedor. El sonido del aire con el éter produce calma y paz.
Continuará…
Traducido por Inam Anda
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15 september — Bowl of Saki
“…in de wereld te leven en toch er bovenuit te blijven, is als lopen op het water.”
— Hazrat Inayat Khan
Deel II: ether is de ondertoon die alles doordringt en toch ongehoord blijft.
Mullah luisterde naar aarde, water, vuur en lucht.
“Vreemd,” zei hij.
“Het luidste hoor ik eerst.”
“De ondertoon nog niet.” 🌹