Cuentos : Rama y la devoción de la ardilla
En la gran epopeya del Ramayana, una historia que enfrenta todo lo que es bueno y noble contra el egoísmo y el mal, Sita, la esposa del Señor Rama, fue secuestrada por el Rey Ravana y escondida en el reino insular de Lanka. Rama, ayudado por su fiel hermano Lakshman y el rey mono Hanuman con todos sus seguidores buscó frenéticamente para encontrar a la reina secuestrada, y por fin la descubrió en el palacio de Ravana. Para rescatarla, sin embargo, era necesario construir un puente a través del océano hasta Lanka.

De inmediato, Hanuman y su ejército se pusieron manos a la obra, corriendo de un lado a otro y lanzando enormes rocas al agua. Poco a poco, el puente empezó a crecer, y cuando los monos vieron sus progresos, redoblaron sus esfuerzos.
Mientras tanto, una pequeña ardilla correteaba a sus pies. Cogía una piedrecita, corría hacia adelante y la lanzaba al puente. Luego volvía corriendo, buscaba otra y repetía la misma operación.
Cuando los monos se vieron a la pequeña ardilla se echaron a reír. “¡Mira qué ardilla más poderosa!”, decían con desdén ”¡construyendo un puente sobre el océano! Apártate, pequeña, ¡esto es trabajo para criaturas más grandes!”.
Pero el Señor Rama vio lo que ocurría, se agachó, llamó a la pequeña ardilla y la tomó en sus manos. “No se burlen de esta valiente ardilla”, dijo a los monos. “¡Es sincera en su devoción, y está haciendo todo lo posible por el dharma!”.
Luego acarició suavemente el lomo de la ardilla con tres dedos – y hasta el día de hoy, los descendientes de esa ardilla llevan rayas blancas en el lomo para mostrar la bendición de Rama por su devoción.
Traducido al español por Arifa Margarita Rosa Jáuregui
