Dargah : Antes de la boda

Faltan pocos días para la celebración del Urs de Pir-o-Murshid Hazrat Inayat Khan, y como la palabra «Urs» significa boda -ya que conmemora el momento en que el alma se une al Amado para la eternidad- no es de extrañar que los preparativos de la festividad del Urs sean muy similares a los de la boda de cualquier pareja, en cualquier parte del mundo.
Empecemos por los preparativos físicos: el recinto de la Dargah se ha limpiado, barrido, enlucido y pintado escrupulosamente, el fontanero y el electricista han hecho las comprobaciones y reparaciones necesarias, y se han arreglado todos los rasguños y raspones y pequeños desperfectos acumulados a lo largo de un año. Naturalmente, queremos dar de comer a nuestros invitados, así que hemos acordado un menú con las señoras de la zona, se han encargado los ingredientes y organizado el catering. También se ha llamado al florista, que cubrirá el mazar y gran parte del recinto con coloridas cuerdas de flores, y al encargado de la carpa, que levantará un toldo para proteger a los invitados y proporcionará un escenario provisional, alfombras, sillas, platos, tazas, platillos y otros artículos necesarios. Se ha invitado a músicos y oradores de excelente calidad, se ha contratado al técnico de sonido y se han diseñado, impreso y enviado por correo las tarjetas de invitación. Un nuevo chaadar, el paño ceremonial que se bendecirá y colocará reverentemente sobre la tumba, está listo para el día especial.
“En el momento en que deje esta tierra,
no es el número de seguidores lo que me hará sentir orgulloso;
es el pensamiento de que he entregado Su mensaje a algunas almas lo que me consolará,
y el sentimiento de que les ayudó a través de la vida lo que me traerá satisfacción.”
-Gayan Gamakas-
Mientras tanto, empiezan a reunirse los invitados, llegados de países de todo el mundo, y tanto si es su primera vez como si es la vigésima, acuden con un sentimiento de feliz expectación, saludándose con sonrisas, igual que hacemos en una boda terrenal. Cuando una pareja se casa, su comunidad se reúne para desearles lo mejor y celebrar el comienzo de una nueva etapa en la vida. Los amigos y murids de Hazrat Inayat Khan que nos reunimos ahora tenemos la misma intención: expresar nuestros mejores deseos -llámenlos oraciones, si quieren-, compartir la felicidad de este momento y celebrarlo, y, por supuesto, ofrecer nuestra gratitud, pues, si no se estira demasiado la metáfora, somos los descendientes de esta Unión.
Traducido al español por Arifa Margarita Rosa Jáuregui