Hazrat Inayat : Message and Messenger pt VIII (Spanish version)

Hazrat Inayat:  Mensaje y Mensajero pt VIII 

En la publicación anterior de esta serie, Hazrat Inayat Khan describe algunas de las formas en las que el mensaje es recibido (o rechazado).  Aquí habla de tres estados a través de los cuales un seguidor sincero puede pasar. 

Hay tres etapas de acción por las cuales deben pasar los seguidores sinceros del mensaje, y la dificultad está en que cada etapa tiene una tendencia a impedirles continuar a la siguiente. Y la razón es que el interés y la felicidad en cada etapa por la que tienen que pasar en sus vidas no tiene fin. Otra razón es que una etapa es muy diferente de otra, y por lo tanto cada etapa tiene una especie de acción contraria a la anterior.  

Estas tres etapas pueden ser llamadas: recibir el mensaje, asimilar el mensaje y representar el mensaje. Para un murid sincero, la primera etapa puede ser tan interesante que puede pensar que nunca podrá tener suficiente de la recepción de ese conocimiento sin fin; y el corazón del buscador de la verdad, que nunca se llena, puede recibirla por siglos y sin embargo, nunca será suficiente. Cuando el destinatario del mensaje está en esa etapa, la actividad de las etapas posteriores permanece sin cumplirse.  

La siguiente etapa, que es la etapa de la asimilación, es la más necesaria, y muy pocos pueden imaginar cuanto tiempo le toma al espíritu asimilar el conocimiento de la verdad. Uno lo asimila por el poder de la contemplación. Es reflexionando sobre los temas que hemos escuchado, practicando las enseñanzas en nuestra vida, observando al mundo desde el punto de vista que nos han enseñado, observando una cosa en sus mil diferentes aspectos, que asimilamos. 

Muchas personas, antes de asimilar el conocimiento, desean razonar acerca de él, desean discutirlo, justificarlo y ver cómo encaja con sus ideas preconcebidas. De esta forma perturban el fuego digestivo del espíritu porque tal como el mecanismo del cuerpo está siempre trabajando para ayudar a asimilar el alimento, así el espíritu está trabajando constantemente para asimilar todo lo que aprendemos a lo largo de la vida. Por lo tanto, es una cuestión de paciencia, de tomar la vida tranquilamente, sin inquietar demasiado a la mente con las cosas y permitir que el conocimiento que hemos recibido como alimento del espíritu, tenga tiempo para ser asimilado.  Por tratar de asimilar el conocimiento demasiado rápido, el hombre pierde su estado normal de salud; es como tomar drogas para ayudar a digerir los alimentos, que al final no es beneficioso. 

Pero el tercer proceso también es necesario, y quienes se preocupan poco por esta etapa, la de representar, pierden mucho en la vida.  Una persona que, sola, ha visto algo hermoso, que ha escuchado algo armonioso, que ha probado algo delicioso, que ha olido algo fragante, quizás lo ha disfrutado, pero no completamente. La dicha completa está en compartir nuestro gozo con los demás. Porque el regocijo no es completo para el egoísta que disfruta solo y no se preocupa por los demás, ya sea que disfrute cosas de la tierra o cosas del cielo.  Por tanto, es solo en esta tercera etapa que se logra el cumplimiento del mensaje, cuando un alma ha escuchado y meditado sobre él, y ha pasado esta misma bendición a otros. 

Continuará… 

Traducido por Inam Anda 

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