Hazrat Inayat : Silent Life pt II (Spanish version)_

Hazrat Inayat: Vida Silenciosa parte II 

Continuamos con la serie de enseñanzas de Hazrat Inayat Khan sobre la vida silenciosa, la cual, como él explica en la parte I, es distinta de la vida exterior de nombres y formas que experimentamos através de nuestros sentidos. 

Cuando se llega a la esencia de las enseñanzas de Cristo, se verá que, de principio a fin, toda la actitud del Maestro es contarle a la humanidad que hay una vida más allá, que es más elevada que ésta a la que se llama vida, y que sin embargo no es vida; es decir, más elevada en calidad, no más allá en tiempo. 

La vida que se reconoce exteriormente es sólo el aspecto mortal de la vida. Muy pocos han visto o han sido conscientes por completo del aspecto inmortal. Una vez que se ha dado cuenta de la vida, eso que hasta ahora ha llamado vida se encuentra sólo como un vislumbre o una sombra de la vida real que está más allá de la comprensión. Para entenderla, tendrá que elevar su luz por encima de la cubierta que la oculta como una canasta (es decir, un gran cesto). Esta cubierta es la mente y el cuerpo del hombre; es una cubierta que mantiene la luz activa en el mundo de las cosas y los seres. “No mantengas tu luz bajo una canasta” significa que no estamos para mantener la conciencia absorta en el estudio del mundo exterior, y en sus placeres y alegrías. 

El hombre siempre está dispuesto a decir que el pensador religioso es un soñador, perdido en ideales vagos, sin tener pruebas de lo que cree, y lejos de lo que él mismo llamaría la realidad. Nunca piensa que lo que él llama real se ha convertido a su vez en irreal para aquel a quien la vida silenciosa se ha convertido en realidad. ¿Puedes llamar real a esta vida que está sujeta a tales cambios a cada momento? Cada actividad y el objeto de la vida de todos, la riqueza, el poder, el amor, la amistad, la infancia, la juventud, la salud, el placer, el disgusto, la felicidad y la pobreza, todo cambia tarde o temprano. ¿Puede alguien pensar que tales cosas son una realidad? ¿Cómo se puede llamar a todo esto que está sujeto al cambio, cuyo origen no se ve y cuyo fin no se ve, y que está sujeto a la muerte y destrucción, después de lo cual no se ve más? ¿Es esa la realidad? ¿O no están las realidades tal vez realmente detrás de la escena, de donde todo vino y a donde todo va?.

Tal vez muchos de nosotros hemos experimentado en algún momento, en nuestra propia casa, o en una iglesia, en un templo, o en otro lugar religioso, cómo hay una especie de silencio mientras estamos sentados allí. Comparado con un bazar, un mercado, o una fábrica, no hay actividad. Si bajo tales circunstancias, nos damos cuenta de la condición de nuestro propio ser, de nuestra mente, de nuestros pensamientos, de nuestro cuerpo, y hemos sentido alguna comodidad, ¿nos hemos preguntado entonces por qué sentimos comodidad y descanso? Entonces, tomemos otra experiencia: podemos estar unos momentos o unas horas en los bosques, lejos y aparte de todo el mundo. Puede parecer que incluso los árboles y las hojas guardan silencio. Los sentimientos que tenemos en ese momento no se pueden expresar con palabras. Estos sentimientos no se pueden llamar placer, porque no es lo mismo a lo que estamos acostumbrados a llamar placer o alegría. Sólo podemos decir, “Ese placer peculiar, esa alegría peculiar”. No hay nombre para ello, y sin embargo es una verdadera experiencia del alma. 

Luego, hay una experiencia aún más grande y profunda: cuando una persona está en un lugar salvaje, cerca de las rocas en el desierto, donde no hay ni siquiera sonido de pájaros o bestias, cuando hay absoluto silencio. En Oriente, ¿no recibieron todos los profetas – desde los tiempos de Abraham, Moisés, David, y en los tiempos de Cristo y Mahoma, todos los profetas del Antiguo Testamento y del Nuevo, y del Corán – su inspiración de la misma fuente? La historia de Moisés en El Monte Sinaí, el Profeta de Nazareth en el desierto, el Profeta Mahoma en Ghar-e Hira, ¿no bebieron todos ellos de la vida silenciosa? Aunque Dios está en todas las actividades, formas y nombres, es Su otro aspecto, sólido, firme, eterno, todo-suficiente y poderoso, todo-inteligente, indivisible e inseparable, del cual surgió la inspiración como una inspiración perfecta, para que el mundo pudiera tomarla como la Palabra sagrada, en todas las épocas y en todos los tiempos. 

Continuará… 

Traducción: Abdel Kabir Mauricio Navarro J. 

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