Cuentos: Nasrudín y una moneda muy mala
No sería correcto acusarlo de soberbia o vanidad, pero el Mulá Nasrudín hace lo que puede para mantener las apariencias, incluso cuando no tiene un solo céntimo. Entonces cuando un amigo se le acercó en el mercado y le pidió que le cambiara un dirham, Nasrudín se encontró en un dilema.
“Mulá”, dijo el amigo, “mira, tengo este dirham, pero necesito cambiarlo por monedas más pequeñas. ¿Me quieres hacer el favor de cambiarlo?
Pero el Mulá en ese momento no tenía nada en su bolsillo excepto la llave de la casa. No queriendo decir eso, miró el dirham, lo estudio seriamente por un momento, volteándolo a un lado y otro, y finalmente estiro la mano y lo devolvió. “Es una moneda mala”, dijo.
“¿Mala?” dijo el amigo, horrorizado. “¿Quiere decir? ¿falsa?”
“Ah, no, falsa no. Pero te aseguro que es mala. Mira, los bordes están gastados”.
Pensando que ahora podía escapar Nasrudín quería irse, pero el amigo lo detuvo. “Entonces no me des el valor total”, le dijo. “No me importa”.
De mala gana, Nasrudín tomo de nuevo la moneda y la estudio un poco más. Luego sacudió la cabeza con tristeza, “Amigo mío”, dijo, “como un Mulá honesto, te digo que es una moneda tan mala que tendrías que darme dinero extra para que la acepte”.
Traducción al español: Hafiz Juan Manuel Angel