Han Shan: El enemigo está en nosotros mismos
Para información sobre el monje y maestro budista Han Shan Te Ching (1546-1623 EC) vea esta publicación.
Nuestra mente y cuerpo son por naturaleza puros: pero los contaminamos con pensamientos y acciones pecaminosas. Para recuperar nuestra pureza original solo necesitamos limpiar la suciedad acumulada. Pero ¿cómo proceder con el proceso de purificación? ¿Ponemos una barrera entre nosotros y las ocasiones donde se producen nuestros malos hábitos? ¿Nos alejamos de los lugares de tentación? No, no podemos cantar victoria evitando la batalla. El enemigo no es nuestro entorno, está en nosotros mismos. Tenemos que confrontarnos y tratar de entender nuestra debilidad humana. Tenemos que mirarnos honestamente a nosotros mismos, nuestras relaciones y posesiones y preguntarnos ¿qué nos ha dejado toda nuestra indulgencia? ¿Nos ha traído felicidad? Seguramente no.
Si somos crudamente honestos tenemos que admitir que fue nuestro tonto egoísmo el que nos manchó. Es doloroso admitirlo. Ahora bien, si queremos derretir el hielo es necesario aplicar calor. Cuanto más caliente sea el fuego, más rápidamente se derretirá el hielo. Lo mismo ocurre con la sabiduría. Cuanto más intenso sea nuestro escrutinio más rápido alcanzaremos la sabiduría. Cuando crecemos en sabiduría empequeñecemos nuestro antiguo ego. Entonces se acaba la contienda.
Traducción al español: Hafiz Juan Manuel Angel
Discover more from The Inner Call
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
