Hazrat Inayat : Harmony pt I (Spanish version)

Hazrat Inayat: armonía pt. I 

Todas las cosas responden al amor y a la belleza, pero como Hazrat Inayat lo aclara en la primera entrega de esta serie, es la excelencia de la armonía la que conduce a esa finalidad. 

Al parecer, aquello que genera belleza es la armonía; la belleza en sí misma carece de significado. Determinado objeto calificado como bello en cierto tiempo y lugar no lo es en otro lugar o en otro tiempo. Lo mismo sucede con el pensamiento, el discurso y la acción. Lo que llamamos bello solo lo es en determinado tiempo y condición que lo hace bello. Por lo tanto, si uno puede dar una verdadera definición de la belleza, esta es la armonía. La armonía es la combinación de colores, es el dibujo de un diseño o de una línea que se llama bella. De igual modo, una palabra, un pensamiento, un sentimiento, una acción que produce armonía, es creadora de belleza. 

La cuestión ahora es: ¿de dónde proviene la tendencia a la armonía y de dónde viene la tendencia a la desarmonía? La tendencia natural de cada alma es hacia la armonía y la tendencia a la desarmonía es un estado antinatural de la mente o de una situación. Y el simple hecho de no ser natural le hace carecer de validez. La psicología humana es tal que la persona reacciona tanto a la armonía como a la desarmonía. No lo puede evitar, porque naturalmente así está hecha; en lo mental y psíquico, reacciona a todo lo que le llega, sea esto armonioso o disonante.  

La enseñanza de Cristo, “no te opongas al mal” es una pista para no reaccionar ante la desarmonía. Por ejemplo, una palabra amable, de simpatía, una acción de amor y afecto, encuentra una respuesta, pero también una palabra de insulto, una acción de revuelta o de odio, produce una reacción que a su vez crea más disonancia en el mundo. En esta época, en que se observa en el mundo el mayor malestar y descontento extendido por doquier, ¿esto de dónde viene? Al parecer, de la ignorancia del hecho de que la desarmonía crea desarmonía y multiplicará la desarmonía. 

Por una tendencia natural, si una persona es insultada, ésta pensará que el modo más apropiado de responder es insultar aún más a la otra persona. Con ello podría obtener una satisfacción monetaria por haber devuelto una respuesta apropiada, pero la persona no sabe lo que ha provocado con su buena respuesta. Ha reaccionado ante el poder que vino del otro y esos dos poderes, siendo negativo y positivo, crean más desarmonía. 

“No te opongas al mal” no significa recibir el mal dentro de ti. “No te opongas al mal” solo significa esto: no devuelvas la discordancia que viene hacia ti, tal como la persona que juega tenis respondería la pelota con su raqueta. Pero tampoco sugiere que debas recibir la bola con las manos abiertas. La tendencia hacia la armonía puede compararse con una roca en el mar: cada ola viene con toda la fuerza, y aun así la roca sigue quieta, se mantiene ahí, lo soporta todo, dejando que las olas golpeen contra ella. 

Combatiendo la desarmonía uno la incrementa; al no combatirla, no le da combustible al fuego que se levantaría pidiendo destrucción y que causaría destrucción. Pero sin duda, entre más sabiduría consigas, más dificultades tendrás que afrontar en la vida, pues todo tipo de discordancia arremeterá contra ti, por la simple razón de que no lucharás contra ella. Pero al mismo tiempo has de saber que con toda esa dificultad has ayudado a destruir una desarmonía que de otra manera solo se habría multiplicado. Esto no carece de ventajas, pues cada vez que te mantienes firme ante la desarmonía, incrementas tu fuerza, aunque visto desde afuera pueda parecer una derrota. Pero alguien consciente del incremento de su poder nunca lo verá como un fracaso. Tan pronto como pasa el momento, la persona frente a quien te mantuviste firme notará que la derrota fue suya. 

La vida en el mundo tiene un constante efecto disonante, y entre más sutil te vuelves, se vuelve más desafiante para ti. Y llega el momento en que cuando una persona es sincera y bienintencionada, amable y compasiva, se le vuelve peor la vida. Si se desanima ante esto, se hundirá. Si mantiene su coraje, verás que al final esto no fue desventajoso, pues su poder algún día se incrementará a tal nivel, a tal grado, que su presencia, su palabra y su acción dominarán los pensamientos, sentimientos y acciones de todos. Porque habrá conseguido aquel ritmo sólido, el mismo que será seguido por el ritmo de cualquier persona. Este es el atributo que en Oriente se llama la cualidad de la mente maestra. 

Pero si se quiere mantenerse firme frente a la desarmonía que viene de fuera, primero uno debe practicar la firmeza ante todo lo que viene de dentro, de uno mismo. Pues nuestra misma alma es aun más difícil de controlar que a los otros. Y cuando uno no puede, y fracasa en el autocontrol, es muy difícil mantenerse firme frente a la desarmonía circundante. 

Continuará 

Traducido por Vadan Juan Camilo Betancur Gómez 

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