Hazrat Inayat : Interest and Indifference pt I (Spanish version)

Hazrat Inayat : Interés e indiferencia pt. I 

Aunque la mayoría de la gente tiene una cierta percepción del interés, la frecuente mención de la indiferencia en las enseñanzas sufis es a menudo desconcertante. En esta breve serie de conferencias, Hazrat Inayat Khan aclara el papel de cada una de estas cualidades. 

Muy a menudo las personas espirituales, al hablar de interés e indiferencia, prefieren la indiferencia; y muchos que no han alcanzado esa etapa comienzan a preguntarse si es preferible el interés o la indiferencia. Muy a menudo la gente incluso pierde el interés porque piensa que en principio la indiferencia es lo mejor. Sin embargo, es un tema que uno debe estudiar: qué se gana con el interés y qué se logra con la indiferencia, todo lo que se puede ganar con el interés y todo lo que se puede perder con la indiferencia. Y uno debe averiguar si quiere ganar o perder. Si uno tiene hambre de ganar, debe tener interés. Pero si uno siente alivio al perder, debe tener indiferencia. En otras palabras, uno debe guardar sus monedas en la caja fuerte o tirarlas y sentirse aliviado. Ambas formas son correctas; es simplemente según el deseo de cada uno. 

El interés puede ser descrito como de cuatro clases. El primero es el interés por uno mismo. Aunque una persona no esté interesada en nadie ni en nada, sin duda está interesada en sí misma. Ninguna persona carece de amor. Cuando una persona presume de no amar a nadie, puedes estar seguro de que se ama a sí misma. El amor debe usarse en alguna parte; puede muy bien usarse para uno mismo. 

Luego está el interés por el otro. Tiene un carácter diferente porque se basa principalmente en el sacrificio. 

El tercer interés es en la ciencia o el arte, o en la consecución de un objeto material: riqueza, poder o posesiones. Este interés no tiene nada que ver con una persona especial. Es por algo que hay que ganar, y esto también necesita sacrificio. 

Y el cuarto interés es el interés por las cosas espirituales. Esto nos lleva de nuevo al interés en uno mismo, pero mientras que un interés es egoísmo más bajo, el otro es egoísmo más elevado. 

La indiferencia también puede dividirse en cuatro clases: indiferencia hacia uno mismo, como cuando una persona dice: “No me importa lo que diga la gente; no estoy interesado en mí mismo; tengo otras cosas en la cabeza”. Esa es una clase de indiferencia. 

Y la siguiente indiferencia es hacia un individuo o individuos. A uno no le importa si vive o muere, no le importa lo que le ocurra. A uno no le importa si le aman o le odian, si uno se beneficia de ellos o no. Si son felices o infelices, da lo mismo. 

El tercer aspecto de la indiferencia es cuando uno dice: ‘Qué me importa si soy rico o pobre, si mi rango es alto o bajo, si soy esto o aquello en el mundo. Me es completamente indiferente”. 

Por último, la persona que alcanza el cuarto tipo de indiferencia dice: “¿Qué importa si rezo o no rezo? Si en el más allá es bueno o malo, ¿qué importa? Que me reciban o no en el paraíso, poco importa”. Esa es la cuarta clase de indiferencia. 

Continuará… 

Traducido por Yaqin Anda 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.