Hazrat Inayat: Personal Power (Spanish version)

Me gustaría hablar sobre el tema del poder personal. Por poder personal lo que quiero decir es: el poder del pensamiento, la fuerza de la voluntad y ambos expresándose exteriormente. Es por lo tanto que los sabios, para desarrollar el poder personal, dan una clave, y esa clave resuelve todo el misterio. Se trata de controlar el impulso – todo impulso, cualquiera que éste sea. Y para practicar especialmente este control, uno debe revisar un impulso erróneo, aun tan pequeño como el pensamiento de comer algo que a uno le gusta, el deseo de beber algo que uno desearía, un impulso de responder a una persona que insulta, un impulso de pinchar a una persona diciendo una palabra, un impulso de herir a una persona por no dirigirle la palabra, un impulso de meterse en los secretos de los demás para descubrir el secreto del otro, el impulso de criticar; todos estos impulsos indeseables pueden ser dominados.   Y no es que uno los haya dominado, sino que uno ha ganado el poder sobre sí mismo. Esa es otra ventaja.

En la corte de Akbar – ya saben, Akbar fue el Emperador más sabio de la dinastía Mogul – debido a que él era sensato y estaba agradecido de toda la sabiduría y belleza, había escogido nueve personas para mantenerlas cerca de él. Se podría pensar: ¡Un emperador que podría tener por lo menos cincuenta personas en su presencia! No, no, a través de todo el imperio de tantos millones de personas el solo tenía nueve selectas personas para que estén a su alrededor. ¿Qué eran ellos? Ellos eran comprensión personificada, conocimiento personificado en un ser humano.

El poder se basa en refrenarse del impuso de hablar. Frecuentemente uno comparte su secreto con otro inútilmente, para luego arrepentirse. A veces, inútilmente uno tiene una pelea con otro; ni uno ni otro ganan. A veces se critica a otro en frente de alguien más, y éste le cuenta a un tercero y a un cuarto: luego todos saben acerca de eso. Nada se gana, solo hay pérdida. A veces también hay un deseo de comida, un deseo de beber, de dormir, de caminar o de sentarse. Cada uno de estos pequeños deseos puede revisarse y revisándolos, manteniéndolos sujetos, controlándolos, uno puede acceder al poder de la personalidad. Mediante el poder de la personalidad tus palabras llegan a estar vivas: por una mirada, por un toque, por una forma de hablar, por cualquier movimiento produces un efecto.

Muy frecuentemente a la gente le gusta buscar en el ocultismo o la ciencia psíquica la manera de desarrollar la fuerza de voluntad. Pero la fuerza de voluntad se desarrolla únicamente refrenando los impulsos. Una persona que refrena sus impulsos puede ser libre de toda insolencia. Y ¿qué es insolencia? Insolencia es el germen de la mala suerte. Una persona insolente siempre tendrá mala suerte porque la insolencia es una especie de nube. Siempre lleva a una persona hacia abajo. Muy frecuentemente una persona insolente es esclava de su impulso, de su impulso en ese momento. No puede detenerlo. Y luego se arrepiente. Especialmente cuando una persona no puede mantener su secreto, tiene mucho sufrimiento en su vida, porque ese poder es el más útil, el poder mantener secretos. Además de eso, si hay un deseo, un anhelo, una expresión, si se mantiene en secreto, florece, crece, se levanta, da frutos. Pero si se habla sobre ello, se pierde.

Pregunta: Murshid, ¿cuál es la diferencia entre inspiración e impulso?
Respuesta: Inspiración es algo que llega en forma de belleza: poesía, música, alguna idea; un impulso es por ejemplo que hay uvas sobre la mesa y cuando las miro, siento que quiero tomar una. O hay dos personas hablando acerca de algo y de pronto surge un deseo de que yo también debería intervenir en eso, debería unirme a ellos. O hay una persona algo simpatica, más sociable contigo y entonces el impulso es: Debería vaciar mi corazón con él y descargarme. Entonces te sientes más ligero; ligero, pero ¿cómo? Más liviano sin tu tesoro, un bolso vacío, el bolso que tenías está vacío. Pero hay impulsos fuertes, como cuando una persona te insulta, hay un impulso de responder, o si una persona dice una mentira, hay el impulso de corregirlo. Es el mismo impulso.

Pregunta: ¿Cuál es el origen del impulso?
Respuesta: El impulso es una reacción a algo que está sucediendo fuera de uno. Tu reaccionas, eso es un impulso. Como he dicho, cuando miras las uvas, ¿qué te sugieren las uvas? De nuevo, la sugestión viene como un impulso, tú debes comerlas.

 Tr. Inam Rodrigo Anda

 

 

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