Hazrat Inayat : El Espíritu de Guía pt III
Después de mostrar que la guía divina está presente en todas las almas, Hazrat Inayat Khan concluye esta serie afirmando que todos los maestros, santos y profetas han tenido la misma experiencia de iluminación y comunican la misma sabiduría,
En realidad, el Espíritu de la Guía puede imaginarse como un hilo; y todos los grandes maestros de la humanidad son como las cuentas de ese hilo: un espíritu y muchas individualidades, un alma y muchas personalidades, una sabiduría y muchos maestros que han expuesto la sabiduría según su propia personalidad. Pero al mismo tiempo, siendo la sabiduría siempre una, ellos no pueden compararse con diversos científicos, pues los científicos, cuando han descubierto algo nuevo, dicen que han hecho un nuevo descubrimiento, pero los profetas nunca dicen que han hecho un nuevo descubrimiento. Siempre han dicho: “Lo que percibieron los que vinieron antes que mi, yo lo percibo, y los que vengan después de miles de años percibirán lo mismo”. Pero, a pesar de eso, siempre es algo nuevo, pues cada momento tiene su nueva alegría. Como dice Hafiz: “Canta, alma mía, una nueva canción que cada nuevo momento te inspire”.
Una vez que el alma despierta, empieza a ver que la verdad es siempre nueva y la renueva, dándole una juventud perpetua. Cuando uno encuentra diferencias entre los maestros de la humanidad, éstas sólo están en las vidas que vivieron. Pero no importa cuál haya sido su vida, si fueron reyes o faqires, si caminaron o cabalgaron a lomo de elefante, si estuvieron en un trono o en cuevas de montaña o en desiertos, todos tuvieron la misma experiencia: la iluminación. Podían parecer cómodos y regocijados, pero escuchaban la misma nota que otros oían en las torturas. Los que eran reyes, como Salomón y David, y los que eran sabios, como Krishna y Buda, todas estas almas diferentes tenían la misma realización, la misma filosofía. Nunca podría haber una discusión si todos ellos se encontraran. Pero no están destinadas a encontrarse porque todas son una. Era el Espíritu de Guía, que se manifestaba a través de todos estos nombres y formas diferentes.
Cuando se mira este tema desde un punto de vista metafísico, se observa que la luz tiene tres corrientes principales: una corriente que sigue la línea central y sale disparada, una corriente que va hacia la derecha y una tercera que va hacia la izquierda. Son estas tres corrientes las que constituyen el secreto de lo que se llama Trinidad, y por este triple aspecto puede interpretarse el misterio de la manifestación.
La corriente del Espíritu de Guía que corre hacia la derecha es significativa de poder; por eso a los que estaban bajo esa corriente se les llamaba maestros. La característica de un alma así es el poder. Es alguien que se conquista a sí mismo, que se enfrenta a las circunstancias, lucha con la vida y se eleva por encima de los conflictos. La historia de Daniel en el foso de los leones es la imagen del maestro: del magnetismo, el poder y la paz que amansan a los leones. El mismo poder se extiende y, con el tiempo, ablanda todas las cosas duras. Por lo tanto, el maestro es un poder vivo. Su poder de la mente, del sentimiento, del corazón, del espíritu tiene su influencia en todos los seres vivos, cosas y objetos hastatal punto, la mente humana no puede imaginar.
La otra corriente, que corre hacia la izquierda, es el signo de la santa inspiración; de ese carácter pasivo que tiene el deseo de servir, una simpatía desbordante, un corazón tierno, una compasión generalizada, un perdón continuo, un trato amable, una abnegación constante y una renuncia perpetua.
Y la corriente central, que es profética, es tanto el poder del maestro como la sabiduría del santo. Tal carácter ha sido dirigido para ir al mundo, a la multitud, para soportar las groseras vibraciones de los hombres, para pasar por todas las experiencias de la vida y, sin embargo, conservar esa finura, delicadeza y ternura que mantienen el alma cercana a Dios y en comunicación con el Espíritu de Guía, que siempre fluye y se manifiesta en la forma del mensaje.
Traducido por Inam Anda
Discover more from The Inner Call
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
