Hazrat Inayat: The Way of Water (Spanish version)

El camino del agua

El siguiente discurso lo dio Hazrat Inayat Khan a unos cherags del Culto Universal; es decir, a aquellos que son entrenados y ordenados para realizar este servicio de adoración, pero contiene una sabiduría que puede ser relevante para la vida de todos.

Deseo hablarles a mis cherags sobre la actitud que deben tener en la vida. ¿Vivirán en el mundo como un sacerdote religioso, como un clérigo, o como una persona que vive la vida mundana? La respuesta es: ellos vivirán como cualquier otro, una vida sin pretensiones, sin ninguna muestra aparente de posición religiosa, ninguna forma exterior que pueda mostrarle a alguien que “esta persona es diferente de mi”. Harán sus deberes diarios en casa y fuera de ella, sea cual sea su profesión o negocio, y luego desempeñarán la función de un cherag como una contribución a la humanidad, como un servicio a la causa. Porque la espiritualidad es un ideal interior, cuanto menos se muestra es mejor, y ustedes pueden llegar a estar más cerca de una persona siendo como ella es en lugar de mostrarse más religiosos que ella.

Hoy en día, la psicología de la naturaleza humana es tal que si una persona no está estrechamente relacionada con la religión, su primera tendencia es antagonizar con cualquier signo de religión o espiritualidad; tan pronto como lo ve, dice: he salido huyendo de mi propia iglesia, y ahora algún otro sacerdote quiere atraparme. Se sacude como una tortuga y quiere esconderse en el duro caparazón que ha construido a su alrededor como una defensa que no permite que nadie le toque. Ustedes pueden tener la mejor intención de servirle, pero eso será disminuido y ustedes se desanimarán. La psicología humana es tal que hay algo en cada alma que se endurece tan pronto ella piensa que hay una batalla. Hay un soldado en cada alma; puede estar protegiendo algo en su propia desventaja pero, no obstante, lucha. Tan pronto como se da una conversación amistosa, se establece un camino entre dos corazones. Si ustedes se presentan ante ella como una persona común y corriente, se acerará a ustedes y les escuchará con mayor atención, porque sabrá que están en el mismo bote que ella, sujetos a los mismos problemas y dificultades; y una vez que abre su corazón, tendrán un terreno ante ustedes para sembrar algunas semillas de sabiduría, el cumplimiento de su misión en la vida.

Un día estaba yo viajando y conocí a un italiano en el barco. Era un estudiante moderno, completamente opuesto a la iglesia, y no sabía nada más que de materia. Me miró con mi túnica con la certeza de que yo era un sacerdote, y aun así tenía algo de curiosidad respecto a mí, lo que le hizo cruzar unas palabras conmigo. Su primera pregunta fue: ¿Es usted un sacerdote? Se tranquilizó mucho cuando dije: No. Entonces, ¿qué es? Dije: soy un ser humano. Respondió: Pero está vestido como un sacerdote. Le dije: Esta es la ropa de mi país, usted encontrará muchos sacerdotes y otros vestidos así. Esto rompió el hielo y nos hicimos amigos. Entonces él preguntó: ¿Qué eres?, ¿cuál es tu trabajo? Le dije: Mi trabajo es algo que me gusta hacer. Él seguía pensando: De seguro es un sacerdote. Talvez para probarme dijo: No creo en Dios. Le dije: Pero crees en algo. Sí, dijo, creo en la materia eterna. Dije: Mi creencia no está lejos de la tuya. Él estaba sorprendido – esperaba que me enfade por defender mi ideal de Dios. Dijo, lo digo en serio. Le respondí, Lo que tú llamas materia eterna, yo lo llamo espíritu. La materia no puede ser eterna; tú la llamas eterna, pero es el mismo aspecto que yo llamo espíritu.

Se conmovió, pero no estaba listo para aceptar. Hablamos sobre muchos temas diferentes del materialismo, que pudiesen haber causado una rebelión en mí, pero acepté su discurso materialista, hasta que lo llevé a un punto donde, aunque él habría desechado cualquier libro de religión, estuvo muy complacido de leer mi libro durante todo el viaje a América. No hacía otra cosa que leer, y el resultado fue que dijo: ¿Puedes concederme el honor de tenerte como mi invitado cuando vayas a Milán?, estoy seguro de que mi gente estará muy contenta de acogerte. Surgieron muchos temas sobre los cuales pudimos haber discutido durante todo el viaje, pero eso no hubiera dado un resultado fructífero. Nuestro camino no es el de la roca que rompe todo sobre lo que cae; nuestro camino es el del agua que rodea a la roca.   Si la montaña no abre su corazón, el agua la rodea, y la lleva en su propio corazón.

Los argumentos y las disputas no tienen fin. No hay dos personas que puedan pensar en forma similar, la evolución de dos seres nunca es igual. Aunque piensen en forma similar en cuatro puntos, en un punto difieren. El éxito de nuestro trabajo religioso está en la modestia, manteniendo nuestro conocimiento con humilde apariencia, y usándolo para establecer una amistad. Hay una sola manera de enseñar temas espirituales, la manera de la simpatía. Construyan un puente de simpatía con cada persona con la que entren en contacto, así se establece un canal a través del cual puedan pasar sus naves cargadas con el tesoro de nociones espirituales.

Traducido por Inam Rodrigo Anda

 

One Reply to “Hazrat Inayat: The Way of Water (Spanish version)”

  1. Mahila

    Sentí plenamente el toque a mi corazón con ésta lectura. La responsabilidad con amorosa humildad y con ejemplo alcanzar a tocar el corazón de otro ser al llamado Divino.
    Gracias Maestro

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