The Patient Heron/La Paciente Garza

The Patient Heron

Juan Amin Betancur

Nawab’s brief but meaningful post for the first day of the year, entitled ‘Waiting and Hope’, reminded me of an experience I had many years ago, when I decided to retire from the company where I had worked for two decades, to find new opportunities in other fields.

My initial plans suddenly collapsed with the worldwide stock market crash in 2000. I had invested the money from my retirement package in stocks, part of them in the area of technology, whose sector was the most affected by financial speculation. Suddenly, I found that I was not going to receive the monthly money I had calculated to support my family for many years, since I lost a part of the money, fortunately not very large, and on the other hand, the interest paid by conservative portfolios of savings also fell to minimum levels. I decided to go back to work, and after much search I found a job that did not last long. It was clear that I should try to do something on my own, but not as an employee … but I did not know what to do! I tried counselling in my professional area but the sector was depressed, I knocked on doors, some things came out but they did not guarantee an income that would compensate for the large expenses I had to make to cover the basic needs of the family—food, health, shelter, and education.

The ancient Egyptians saw the heron as a symbol of the sun and of rebirth. Some view this as the origin of the phoenix, whose egg is found in its own ashes.

Amongst my activities, now too few for my worried, anxious mind, I had to go to pay the monthly bills of the house, and for that I went to a bank office that was on the beautiful campus of a university near the town where I lived. The river in its winding course was lined by old trees, and all this formed a charming setting that gave rest and solace. Looking at this lovely landscape, my mind stepped aside and as I walked, an unexpected state of contemplation came. My eyes focused on a white heron that remained still and motionless, standing on one leg, splitting the water like a reed that seemed to come out of the bottom of the river’s mud. I did not take my eyes off her as I approached her by the small road that followed the shore; there she was, unchanging, serene, waiting … and it happened! Just as I passed her, as if something very special wanted to show me the eloquent teaching of the next moment, the precious heron lowered her head and caught with her beak a magnificent red fish that was tossed back, and then made its way down her thin neck.

Waiting and hope…

I understood that I should leave my anxiety and anguish and put all my being in a state of waiting and hope. So it was. I surrendered, I knew that the gift was coming, it was only a matter of time, and soon after, my heart could recognize the fish that would come to my mouth, a business opportunity that for many years has been, thanks to the Divine Providence, the means of living for my family and employees.

* * *

La paciente garza

Juan Amin Betancur

La breve pero significativa entrega de Nawab para el primer día del año, titulada ‘Espera y esperanza’, me hizo recordar una experiencia que tuve hace muchos años, cuando decidí retirarme de la empresa donde trabajé durante dos décadas para buscar nuevas oportunidades en otros campos.

Mis planes iniciales se derrumbaron repentinamente con la caída mundial de las bolsas de valores en el año 2000. Había invertido el dinero de mi liquidación laboral en acciones, parte de ellas en el área de tecnología, sector que fue el más perjudicado con la especulación financiera. De pronto encontré que ya no iba a recibir el dinero mensual con el que había calculado sostener a mi familia durante muchos años, pues perdí una parte del dinero, afortunadamente no muy grande, y por el otro lado, los intereses que pagaban los portafolios conservadores de ahorro, también cayeron a niveles mínimos. Decidí entonces volver a emplearme, y después de tanto buscar encontré un trabajo que no duró mucho. Era claro que debía buscar hacer algo por mi cuenta pero no de empleado… ¡pero no sabía qué hacer! Ensayé las asesorías en mi área profesional pero el sector estaba deprimido, toqué puertas, me salieron algunas cosas pero no me garantizaban un ingreso que compensara los egresos grandes que debía hacer para cubrir las necesidades básicas de la familia; alimento, salud, abrigo, y educación.

Dentro de mis actividades, ahora demasiado escasas para mi mente preocupada y ansiosa, estaba la de ir a pagar las cuentas mensuales de la casa, y para ello iba a una oficina bancaria que estaba en el hermoso campus de una universidad cercana al pueblo donde vivía. El río en su sinuoso recorrido era circundado por viejos árboles, y todo esto formaba un hermoso conjunto que daba sosiego y solaz. Mirando este lindo paisaje mi mente quedó a un lado y mientras caminaba llegó un inesperado estado de contemplación. Mis ojos se concentraron en una blanquísima garza que estaba quieta e inmóvil más adelante, parada en una de sus patas hendiendo el agua como un junco que parecía salir del fondo del fango del río. No le quité los ojos de encima mientras me iba acercando a ella por el pequeño camino que rodeaba la ribera; allí seguía ella, inmutable, serena, esperando…¡y sucedió! Justo cuando pasaba a su lado, como si algo muy especial me quisiera mostrar la elocuente enseñanza del instante siguiente, la preciosa garza bajó su cabeza y con el pico atrapó un magnífico pez rojizo que terminó siendo tragado, para enseguida bajar por su delgado cuello.

Espera y esperanza…

Entendí que debía dejar mi ansiedad y angustia y poner todo mi estado anímico en modo de espera y esperanza. Y así fue. Me entregué, supe que el regalo iba a llegar, solo era cuestión de tiempo, y poco después mi corazón pudo reconocer el pez que llegaría a mi boca, una oportunidad de negocio que durante muchos años ha sido, gracias a la Divina Providencia, fuente de sustento para mi familia y empleados.

5 Replies to “The Patient Heron/La Paciente Garza”

  1. kariem maas, the Netherlands

    Very stimulating story for me, because it is so human and recognizable:; reminds me not to try to push and force opportunities and trust what wil come!
    kariem maas

    Reply
  2. Sharifa

    Beautiful story, dear Amin, and more so for its personal content. Thank you for sharing it. I, too, have been on many occasions in the same place of waiting, with and without hope.

    Reply
  3. Walia Holguin

    Espera y Esperanza, mi querido hermano desde la inmensidad de la Luz Divina, me llego esta lectura hoy…!en el momento justo!
    Sabio compartir, con amor y gratitud siempre te recuerdo en actitud de Espera y Esperanza, ahora lo entiendo.
    Gracias Amin querido que gozas en los brazos del Creador.
    Gracias Murshid Nawab, por atesorar contigo tantos mensajes de sabiduría.

    Reply

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.