The Patient Heron
Juan Amin Betancur Nawab’s brief but meaningful post for the first day of the year, entitled ‘Waiting and Hope’, reminded me of an experience I had many years ago, when I decided to retire from the company where I had worked for two decades, to find new opportunities in other fields. My initial plans suddenly collapsed with the worldwide stock market crash in 2000. I had invested the money from my retirement package in stocks, part of them in the area of technology, whose sector was the most affected by financial speculation. Suddenly, I found that I was not going to receive the monthly money I had calculated to support my family for many years, since I lost a part of the money, fortunately not very large, and on the other hand, the interest paid by conservative portfolios of savings also fell to minimum levels. I decided to go back to work, and after much search I found a job that did not last long. It was clear that I should try to do something on my own, but not as an employee … but I did not know what to do! I tried counselling in my professional area but the sector was depressed, I knocked on doors, some things came out but they did not guarantee an income that would compensate for the large expenses I had to make to cover the basic needs of the family—food, health, shelter, and education.
The ancient Egyptians saw the heron as a symbol of the sun and of rebirth. Some view this as the origin of the phoenix, whose egg is found in its own ashes.
La paciente garza
Juan Amin Betancur La breve pero significativa entrega de Nawab para el primer día del año, titulada ‘Espera y esperanza’, me hizo recordar una experiencia que tuve hace muchos años, cuando decidí retirarme de la empresa donde trabajé durante dos décadas para buscar nuevas oportunidades en otros campos. Mis planes iniciales se derrumbaron repentinamente con la caída mundial de las bolsas de valores en el año 2000. Había invertido el dinero de mi liquidación laboral en acciones, parte de ellas en el área de tecnología, sector que fue el más perjudicado con la especulación financiera. De pronto encontré que ya no iba a recibir el dinero mensual con el que había calculado sostener a mi familia durante muchos años, pues perdí una parte del dinero, afortunadamente no muy grande, y por el otro lado, los intereses que pagaban los portafolios conservadores de ahorro, también cayeron a niveles mínimos. Decidí entonces volver a emplearme, y después de tanto buscar encontré un trabajo que no duró mucho. Era claro que debía buscar hacer algo por mi cuenta pero no de empleado… ¡pero no sabía qué hacer! Ensayé las asesorías en mi área profesional pero el sector estaba deprimido, toqué puertas, me salieron algunas cosas pero no me garantizaban un ingreso que compensara los egresos grandes que debía hacer para cubrir las necesidades básicas de la familia; alimento, salud, abrigo, y educación. Dentro de mis actividades, ahora demasiado escasas para mi mente preocupada y ansiosa, estaba la de ir a pagar las cuentas mensuales de la casa, y para ello iba a una oficina bancaria que estaba en el hermoso campus de una universidad cercana al pueblo donde vivía. El río en su sinuoso recorrido era circundado por viejos árboles, y todo esto formaba un hermoso conjunto que daba sosiego y solaz. Mirando este lindo paisaje mi mente quedó a un lado y mientras caminaba llegó un inesperado estado de contemplación. Mis ojos se concentraron en una blanquísima garza que estaba quieta e inmóvil más adelante, parada en una de sus patas hendiendo el agua como un junco que parecía salir del fondo del fango del río. No le quité los ojos de encima mientras me iba acercando a ella por el pequeño camino que rodeaba la ribera; allí seguía ella, inmutable, serena, esperando…¡y sucedió! Justo cuando pasaba a su lado, como si algo muy especial me quisiera mostrar la elocuente enseñanza del instante siguiente, la preciosa garza bajó su cabeza y con el pico atrapó un magnífico pez rojizo que terminó siendo tragado, para enseguida bajar por su delgado cuello. Espera y esperanza… Entendí que debía dejar mi ansiedad y angustia y poner todo mi estado anímico en modo de espera y esperanza. Y así fue. Me entregué, supe que el regalo iba a llegar, solo era cuestión de tiempo, y poco después mi corazón pudo reconocer el pez que llegaría a mi boca, una oportunidad de negocio que durante muchos años ha sido, gracias a la Divina Providencia, fuente de sustento para mi familia y empleados.Discover more from The Inner Call
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Amin: Gracias….llega en el momento justo. Espera y esperanza para este año.
Very stimulating story for me, because it is so human and recognizable:; reminds me not to try to push and force opportunities and trust what wil come!
kariem maas
Mi paciente Amin, cuanto me has enseñado en este caminar juntos. Gracias, gracias!!
Beautiful story, dear Amin, and more so for its personal content. Thank you for sharing it. I, too, have been on many occasions in the same place of waiting, with and without hope.
Espera y Esperanza, mi querido hermano desde la inmensidad de la Luz Divina, me llego esta lectura hoy…!en el momento justo!
Sabio compartir, con amor y gratitud siempre te recuerdo en actitud de Espera y Esperanza, ahora lo entiendo.
Gracias Amin querido que gozas en los brazos del Creador.
Gracias Murshid Nawab, por atesorar contigo tantos mensajes de sabiduría.